BRONCEADO

Información Adicional:


Hoy en día, en el mundo de la estética, se da gran importancia al auge de las cabinas de rayos UVA exponiendo anuncios preocupantes en todo tipo de medios como televisión, revistas e incluso en internet, que nada tiene que ver con dicha finalidad alarmante sino sólo y exclusivamente como advertencia seria para combatir la inadecuada utilización de dicha aparatología por los riesgos indeseados que suele conllevar su mal uso.

Cabina de Rayos Uva

Broncearse en cabina tiene una ventaja indiscutible: poder mantener un bonito color de piel durante todo el año con un método limpio, rápido y efectivo y que incluso puede venir bien a algunas personas para paliar ciertas afecciones cutáneas como soriasis o acné. No obstante, hay dermatólogos que los desaconsejan porque los rayos ultravioletas tipo A agotan los sistemas de autodefensa de la piel si se toman repetidamente y producen fotoenvejecimiento cutáneo irreversible, es decir, originan arrugas y pérdida de elasticidad. Incluso algunos han constatado que pueden producir lesiones cutáneas que pueden manifestarse en manchas y melanomas.

Sin embargo, si se toman con una frecuencia previamente evaluada y aconsejada por el profesional que le realice el tratamiento, es realmente beneficioso tanto estética como físicamente.

Lo importante es saber que se corre riesgo si abusamos inconscientemente y sin la supervisión del personal especializado y que por tanto, hay que tomar siempre precauciones y seguir unas recomendaciones básicas:

  • Acudir a centros de probada calidad e higiene.
  • Llevar piel limpia y sin cosméticos para la toma del tratamiento.
  • No utilizar productos autobronceadores ni protectores de piel para este tipo de bronceado.
  • No excederse en los tiempos de exposición recomendados.
  • Ponerse siempre las gafas de sol especiales para proteger los ojos.
  • Nunca tomar rayos UVA si se tiene la piel muy clara, si se está embarazada o si hay antecedentes de cáncer de piel en la familia.
  • No crearse una adicción y no abusar del número de sesiones.
  • Adecuar el tiempo de exposición al fototipo de piel.
  • No exponerse si se toman medicamentos fotosensibles (antibióticos, somníferos, antidepresivos y antisépticos).
  • Respetar 48 horas entre sesiones en el comienzo de sesiones y no exponerse al sol el mismo día.

Tener un buen tono de piel no está reñido con la precaución.
El proceso del tratamiento es totalmente personalizado dependiendo del fototipo de piel de cada persona.